sábado, 23 de julio de 2011

Juegos populares: el diabolo

El jueves pasado fuimos testigos de una imagen entrañable, de esas que ponen una sonrisa en los labios por lo dulce.
Había un par de jóvenes jugando con el diábolo, en una feria, cuando pasaron por al lado una señora de unos 75-80 años y su nieto de 2 añitos. La señora se paró a mirar como jugaban y, aprovechando que se le había caído al suelo, le preguntó a la chica si se lo prestaba un momento.
La chica se lo pasó con ademán distraído y lo que vimos hizo que todo el mundo que estaba allí presente hiciera un corro alrededor de la improvisada jugadora. ¡La señora bailaba el diábolo que era una maravilla! Y no solamente pasos básicos, sino que lo lanzaba a más de 4 metros de altura y con una sorprendente agilidad, lo recogía sin que no se le cayera ni una sola vez.
Fue un momento mágico, todo el mundo se quedé con la boca abierta, muchos decían que seguramente de pequeña debió de jugar mucho con él, pero todos nos maravillábamos que para ella hubiera sido como andar en bicicleta, que nunca se olvida, ya que es un juguete que entraña su dificultad.
Es una pena que el nieto fuera tan pequeño, porque muchos de nosotros nos hemos quedado con esa imagen en la retina, y para ese nieto su abuela en ese momento debió de ser como el mejor de los superhéroes. Todo el mundo nos pusimos a aplaudir en cuanto soltó el diábolo, y la señora se fue con una mueca de satisfacción, demostrándose a sí misma que aún tiene mucho que mostrar.

miércoles, 20 de julio de 2011

Premio una gran mamá!

Acabo de recibir este premio de la mano de Colo de Buceando en mí y me ha encantado!! Sobre todo el haberla conocido como mami, quiero decirle que todo lo que viene de ella me llena y me aporta muchísimo, estoy encantada de formar parte del mismo trocito de ciberespacio que ella.


Este premio viene de la mano de una pregunta, que es la siguiente:
¿Qué es lo que más te gusta de ser mamá?
Pues no sé si sabría quedarme con una sola cosa, pero es que hay muchas cosas que adoro de ser mamá, pero sin duda lo voy a resumir en una sola: cualquiera de las miradas de mi hija! Cada vez que me mira siento que lo hace con un amor profundo, que nada ni nadie puede llevarse, siento una adoración suprema por todos los momentos juntas que nos brindamos a lo largo del día, ya sea jugando, riendo, durmiendo, descubriendo... todo!!

Creo que este premio lo tienen ya muchas de mis compañeras, así que me gustaría dedicárselo a las mamis que miman, que aunque muchas de ellas no tienen blog sé que me leen de vez en cuando y que compartimos muchas vivencias, y a ver si alguna se anima a crearse un blog para poder colgarlo, ¡porfiiii!


domingo, 17 de julio de 2011

De la suerte y demás avatares


Me hace mucha gracia la facilidad con que se le atribuye a la suerte muchos de los logros conseguidos con nuestros hijos. ¿Quién de vosotras no ha oído en boca de algún familiar la famosa frase "qué suerte has tenido de tener buena leche"? y enseguida empiezan con la perorata de que le quiso dar el pecho a sus hijos pero su leche era aguada, o mala, o no alimentaba, o simplemente "se le acabó", como si eso fuese un depósito que, una vez vacío, ya no tiene solución: "ha salido la última gota".
A mí me pasó con mi hija, al empezar a darle el pecho todos eran agoreros y dudaban de que fuera capaz de sacarla adelante "sólo" con la teta, tan delgada yo, y me decían que me alimentara bien, "no fuera que mi hija me consumiera". Luego, al ver que crecía tan bien, claro, es que yo había tenido mucha suerte al tener mucha leche (como si se pudiera tener leche "de más", pero claro, a ver quien se lo explica si tampoco entienden lo de darle a demanda y no 10 minutos cada 3 horas).
Conforme nos acercábamos a los 4 meses, que a ver cuándo empezaba a darle comida "de verdad", y a los 6 meses que "por fin" le daba comida de verdad, que no fuera tan de verdad, que mejor potitos de farmacia o papillas caseras pero bien batidas.
Total, que ahora todo el mundo se sorprende porque ella come de todo y sin tener que perseguirla por toda la casa o ponerle dibujos para distraerla o hacerle el avión. Masticaba aún sin dientes y come todo tipo de alimentos, desde langostinos si se tercia hasta filete con verduras. Y nada de comidas "especiales", come de lo mismo que comemos los demás. Esa es otra, que la gente se sorprende que no salgamos de casa con una recua de tupperwares para ella. Pero claro, es que he tenido suerte y me ha salido comilona.