No lo había usado hasta ahora porque no sabía qué ponerle como cuerpo de la falda, pero justo mi madre me había hecho revisar unas prendas en mi armario de su casa y me había traído una falda que podría servir.
Es una falda con un forro de lycra muy suave y una tela como de gasa muy fina. La había puesto bastante de jovencilla y estaba ya un poco aburrida de ella. Así que o le daba un aire nuevo o la donaba.
La idea es muy sencilla, se trata de quedarse con la parte superior del vaquero. En este caso como ya lo había destripado para usar las perneras, bastaba con darle un corte en la entrepierna tal que así:
Y darle la vuelta y cortar el sobrante:
Ya que la falda era bastante larga e iba ancheando, medí en la parte baja de mis vaqueros para ver qué ancho necesitaba.
Y corté la falda justo donde el ancho se correspondía con la medida que necesitaba:
Cosí con una puntada zigzag para fijar bien las tres capas. Ojo, si lo hacéis acordaros de cambiar a una aguja para vaqueros, que no se inmute al coser dobladillos ni bolsillos por muy gordo que sea el vaquero.
Y así quedó el resultado final, la parte más larga pasa de la rodilla y la más corta justo por encima de la misma.













