jueves, 8 de septiembre de 2011

Carta a mis matronas


Desde que he hecho el cursillo de preparto con mis matronas ha pasado ya algo más de un año y medio, pero he pensado en escribirles una carta para agradecerles su labor. Han hecho germinar en mí muchas cosas que luego con el paso del tiempo han dado sus frutos, así que ésta es la carta que les voy a enviar:

"Al equipo de matronas del centro de salud ......................

Tenía pendiente escribiros esta carta hace mucho tiempo, pero entre unas cosas y otras lo iba postergando. Sin embargo, no quiero dejar de agradeceros vuestra labor.
Mi hija ya tiene 18 meses y hace casi 20 meses que hice con vosotras el cursillo preparto. Volviendo la vista atrás, los temas que más me ha gustado abordar en los cursillos han sido el de la lactancia materna y el del parto. Vuestras sabias palabras han calado hondo en mí y las recuerdo muchas veces con una sonrisa.

Recuerdo que abordando el tema de la lactancia, nos contasteis la anécdota de una madre que estaba pasando por una mastitis, y cómo le prescribieron el libro de Carlos González, "Un regalo para toda la vida". Allá que me fui yo esa misma tarde a comprar el libro, y cuál fue mi sorpresa cuando comencé a leerlo. Más allá de los conocimientos "técnicos" que transmite y la sencillez con que lo explica todo, lo que más me gustó fue que es capaz de crear una gran confianza en una misma de que la lactancia es algo fácil y placentero.

Vosotras hacéis una gran labor en ese sentido, el hecho de hacernos pensar que lo natural es que la lactancia sea algo placentero tanto para el bebé como la madre, y que si no lo es, hay que buscar el por qué. Puede que no haya una buena posición, o que el bebé tenga frenillo, pero cualquier problema se puede solucionar con la ayuda adecuada y sobre todo, que la solución no es destetar, ni siquiera con una mastitis.

A día de hoy creo que estamos volviendo a recuperar la lactancia, pero ha habido mucha desinformación al respecto, y por desgracia muchas veces proveniente de pediatras, algunos de los cuales al menor problema te "recetan" leche artificial sin tener en cuenta las circunstancias (en mi caso particular, sin ningún otro problema, me explicaron que a partir de los 3 meses tenía que sustituir tomas de pecho por biberones, a lo que me negué, pero sigo pensando en que muchas madres no se negarán). Por eso estoy tan contenta con toda la información que nos habéis dado al respecto, como el hablar de la lactancia materna exclusiva. Recuerdo particularmente el modo en que explicasteis el tema de la lactancia a demanda: "toda la que quiera (de un pecho o de los dos), siempre que quiera (incluso si hace 5 minutos que ha mamado)", y que la demanda no es llorar, que lloran cuando ya tienen mucha hambre, que observemos si mueven los labios, si gira la cabeza...

Recuerdo como nos insistíais en cogerlos mucho, darles muchos mimos y besarlos, sin importarnos que se puedan "malcriar" (desde cuándo se malcrían por amarlos, se malcriarán por ignorarlos) y también sobre los dolores del parto y como sobrellevarlos. En este sentido me gustaría recalcar la importancia de ver otras alternativas a la epidural como método contra el dolor, nos enseñasteis la importancia de una buena respiración (que por cierto, luego en el parto dan por hecho que sabes hacerlo y no te apoyan en como hacerlas bien, deberían de dar más importancia a las mismas). Ojalá se destacara más el redactar un plan de parto, y no un consentimiento informado en bloque, ya que a mí por ejemplo habiéndoles denegado una maniobra de Kristeller, aún así me vi obligada a apartarlos de mí con mis manos, estando como estaba en inferioridad de fuerza. Me gustaría que se diera más importancia a la mujer que da a luz, siendo ella la protagonista de su parto y no mera observadora, que se le deje deambular y adoptar la postura que prefiera durante el parto... son métodos mucho más naturales de aliviar el dolor, ese y otros como los que vosotras nos proponíais: la pelota para dilatar, los masajes en los riñones... Otra cosa que no me gustó nada es que no te dejan ni beber ni comer algo ligero, sobre todo los líquidos es algo que eché mucho de menos, y pensar que ahora que ha pasado es cuando empiezo a aprender muchas cosas que hubiera sido importante saber antes.

Os agradezco toda vuestra atención, amabilidad y comprensión, tanto en los cursos como mes a mes en vuestras visitas, y seguro que nos volveremos a ver dentro de un tiempo.

Os saluda atentamente,
.........."

Este es un primer borrador de la carta, y la idea viene del epílogo del libro de Carlos González "Un regalo para toda la vida", titulado El poder de la pluma. Cómo cambiar el mundo.


* Foto extraída de Blog bebés


lunes, 5 de septiembre de 2011

Facebook y lactancia

Increíble, pero cierto. Esta imagen que encabeza mi entrada, debería de parecernos a todos tierna, ya seas o no madre lactante. En ella se muestra a un bebé sonriente en la teta de su madre, y fue el logo escogido por el Carnaval de blogs sobre la Semana Mundial de la Lactancia del pasado año 2010.

Sin embargo, a no todo el mundo le debió de parecer tan tierna, y Facebook, tras algunas denuncias, ha decidido retirarla de la página de Amor Maternal en Facebook. Y esto porque algunos internautas consideraron que era ofensiva y que violaba los estatutos de derechos y responsabilidades de Facebook. Lo que todavía me parece peor es que los denunciantes son miembros registrados, en una página en la que Louma pone especial hincapié en el respeto a todas las personas que participan. Me consta que Louma es una persona de una gran sensibilidad y me imagino lo herida que se ha debido de sentir. Pueden ver su post original aquí.

Este logo fue creado con el lema de ¡Bebés amamantados, bebés felices! y su objetivo era que las mamis que amamantamos contáramos nuestros momentos más tiernos y las anécdotas más divertidas y felices con motivo de la lactancia, para mostrar la cara más amable de la lactancia, frente a la imagen a veces generalizada de que la lactancia es dura, difícil o sacrificada. Puede que tenga un lado al principio de mayor esfuerzo, pero nunca debería de ser difícil, siempre que se cuente con el apoyo adecuado. Aprovecho para recomendar encarecidamente la visita a los grupos de lactancia, que tanto ayudan a las mamis a resolver todos sus pequeños contratiempos para que la lactancia sea plenamente satisfactoria.

No me imagino qué rencor puede llevar a denunciar una foto como ésta, ya que aunque no dés el pecho por el motivo que sea, de ahí a considerar esta imagen como ofensiva hay un gran salto. De todos modos, no quiero que mi post se sitúe desde la indignación, así que voy a aprovechar esta imagen para contar algo bonito sobre la lactancia, como era el objetivo del pasado Carnaval de blogs, en el que no participé ya que aún no tenía mi blog (mi participación de este año la podéis leer aquí)

Lo más tierno que me ha sucedido con respecto a la lactancia es tender lazos hacia otras mamás y otras generaciones. En general la gente, en cuanto se entera de que todavía amamanto a mi hija, tiene una reacción primero de sorpresa (ya sabéis, el tópico de ¿pero aún tienes leche?) y la segunda reacción es de alegría. Me dicen que estoy haciendo lo mejor para mi hija, que no hay nada más sano y natural y que se la ve muy feliz cuando está al pecho.
Lo que más me gusta son los intercambios de historietas de la teta con la gente mayor, me parece super tierno todo lo que cuentan: que si su hijo le llevaba la banqueta cuando le apetecía teta, que si amamantaba también a la hija de la vecina que trabajaba todo el día, que se los llevaban al campo... Todas esas historias me dejan una sensación de tribu, de que hay algo que va hilando las diferentes maternidades, como por ejemplo el otro día que mi hija conoció a su tía bisabuela, y la señora (que es un encanto hablar con ella, tiene casi 100 años pero una memoria prodigiosa y una voz suave pero firme a pesar de los años) nos contaba sus experiencias. Vivir eso no tiene precio, y deja una sensación de bienestar de las que perduran dibujando sonrisas en el rostro.



viernes, 2 de septiembre de 2011

Un premio precioso!

Cocolina, de Buceando en mí me había entregado este premio hace ya casi dos semanas, y no me he acordaba que tenía la entrada guardada en borradores, ¡soy un desastre! Y eso que esta imagen me ha parecido preciosa y entrañable; representa mucho de lo que soy y de como veo la maternidad.

Este premio viene de la mano de dos preguntas bastante profundas, ¡vamos allá!

¿Te consideras a ti misma una mami consciente?

Esta es una pregunta un poco difícil, es decir, supongo que a cada mami que le pregunten esto dirá que sí, que lo es, y seguramente será cierto en todos los casos, porque la definición de qué es ser una madre consciente es para mí muy abierta. O muy cerrada, según lo mires, porque cada uno tendrá una apreciación de lo que es ser consciente muy personal de cada uno.

¿Qué significado tiene para ti esta denominación?

Puff, ¡esto sí que es complicado de explicar! Pero para resumir diré que para mí ser consciente es escuchar mi propio instinto y hacer con nuestra hija lo que me dicte mi corazón. En una sociedad tan cronometrada como ésta, en la que el entorno a veces parece el que maneja a su antojo al resto de la sociedad, el tejer tu propia red es algo muy complicado, y ya no digo nada si uno se sale de la socialmente aceptado.
Por eso veo importante dejar esto a un lado y simplemente sintonizar con las necesidades de nuestros hijos; ellos no entienden de ritmos y de formulismos, y muchas de las cosas que nos hacen creer que necesitamos cuando tenemos un bebé no es más que puro consumismo. Tenemos lo más importante, nuestros brazos que lo envolverán con cariño, y no hace falta nada más para colmar sus expectativas: aparcar a un lado todo lo demás y centrarse en escuchar nuestro interior. Ahí está la respuesta.

Este premio se lo quiero entregar a Ira, de Ma a ma, pell a pell, cor amb cor, con cuyo estado de consciencia siempre comulgo ;)