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lunes, 20 de febrero de 2012

Dulce espera



Imagen tomada de http://ginecologiayobstetricia-samuel.blogspot.com/


No sé por qué he tardado tanto en dedicarle la entrada que se merecía.

Se ha mezclado que últimamente nunca tengo tiempo para encender el portátil (y que desde el móvil no soy capaz de publicar nada) y que he pasado un pequeño susto.

Pero ya me apetece gritarlo a los cuatro vientos, porque estamos feliiiiiiiiiiiices: ¡Nuestro bombón va a ser hermana mayor!

El día de Reyes se lo preparé y envolví a mi marido, no sabía si iba a salir bien porque la regla me había vuelto el mes anterior después de más de dos años y medio de parón, pero mi intuición me decía que sí, que habíamos hecho pleno. Así que se lo envolví en un paquetito de regalo y se lo dejé debajo del árbol.

Después, con mi hija de cómplice, le hicimos que lo descubriera. Creo que nunca me tardó tanto que alguien desenvolviera un regalo, y además se quedó incrédulo sin saber si estaba interpretando correctamente el resultado (creo que tanta película americana en que hay que descifrar colores de rayas ha hecho estragos ;))

Este sábado haré ya las 12 semanas, y a pesar de que mi hija está a punto de cumplir los dos años su instinto aún se lo ha dicho a ella antes que a mí. Se empezó a comportar desde unos días antes del positivo de un modo en que hacía tiempo que no lo hacía, durmiéndose al pecho como si fuera una recién, incluso a plena luz del día. Ya ha ido a dos ecografías con nosotros (tuvimos que repetir la primera porque no se veía el embrión, pero por suerte todo va perfecto y su corazón late con fuerza), y no deja de acariciarme la tripa mientras dice nene (o nena, dependiendo del día), le da besitos y luego me tapa muy despacito para que vaya bien abrigadita.

Me sorprende lo rápido que está actuando la naturaleza en este segundo embarazo, el viernes lo sentimos por primera vez. Y digo lo sentimos porque mi marido también pudo notarlo, y es increíble porque de mi primer embarazo el papi no lo notó hasta mucho después, ya que cada vez que alguien que no fuera yo apoyaba su mano paraba automáticamente. Y la barriga también está empezando a asomar, cosa que con mi bombón hasta los 4 meses no empezó a dibujarse la curvita.

Lo estoy viviendo con mucha ilusión y planteándome muchas posibilidades, barajando las opciones disponibles, y sobre todo sintiendo cada momento de este embarazo de un modo nuevo, compartiéndolo no sólo con el papi sino con su hermana.

Así que a partir de ahora ya os iré contando cositas :)

viernes, 17 de junio de 2011

mi mejor regalo de cumpleaños!!

El 7 de mayo de 2009 tuve mi última regla hasta la fecha. Había dejado la píldora en noviembre del 2008, poco después de casarme con mi gran amor, y quería estar una temporada sin tomarla antes de la búsqueda para que mi cuerpo reencontrara su equilibrio. Antes de tomar la píldora yo tenía unos ciclos un poco locos; la regla se presentaba cada 30-34 días, más o menos, así que me despedí de la puntualidad de reloj que me daba la regla para volver a mi pequeño ciclo caótico. Los 2-3 meses se siguió presentando a los 28 días, pero no me hacía ilusiones ya que sabía que las hormonas podían seguir haciendo su efecto unos meses más.
Por otro lado, mi marido y yo no teníamos planes inmediatos para ser papás, teníamos ganas pero no encontrábamos el momento perfecto. Acabábamos de comprar un piso después de 2 años y medio en un piso de alquiler muy baratito pero con muchas deficiencias (más de 40 años, 5º sin ascensor, poca luz natural, fontanería viejísima que atascaba los lavabos cada 2x3...), lo que nos había permitido ahorrar para la entrada del piso pero nos faltaba mucho por hacer para amueblar nuestro piso. Por fin en mayo del 2009 entramos a vivir en él, con lo justo justo de muebles (la habitación de joven de mi marido, con su cama de 1.20, unos sofás de mimbre...). Éramos tan felices!!
Vivimos una segunda luna de miel, y estrenábamos cada habitación con una pasión alocada, y tuvimos unos cuantos "despistes". El sábado 13 de junio de 2009 celebré por anticipado mi cumpleaños (cumplo el 17) haciendo una cena en un restaurante con todos nuestros amigos. Recuerdo que antes de juntarnos con el resto de la gente, fui con mi marido y mi hermano a tomar una caña. Le debí de dar dos sorbos y de repente no me apetecía nada, y mi marido, que estaba con la mosca detrás de la oreja, me dijo que no bebiera más cerveza "por si acaso". No la he vuelto a probar, jeje.
Ese día por la mañana me había hecho un test de embarazo tras varios días de retraso, estaba en el día 37 del ciclo, e incluso para mí ya era demasiado largo como para no sospechar. Sin embargo, como tenía ciertas molestias como de regla, me levanté yo sola a hacerlo sin darle mucha importancia. El test dio negativo, así que me dispuse a salir de noche para celebrar mi cumple.
Pero la regla seguía sin hacer su aparición, y había decidido hacerme otro test al jueves siguiente, día 18. Sin embargo, después comencé a tener una intuición, y me dije a mí misma que si finalmente estaba embarazada, que mejor día para saberlo que el día de mi cumpleaños. Yo por aquel entonces entraba a trabajar a las 09:00 y me levantaba a las 08:00 pero mi marido se levantaba a las 07:00, así que le dije que me despertara cuando se levantara él, ya que quería que viéramos juntos el resultado.
En cuanto se levantó, me levanté con él, me fui al baño a hacer pis y dejé el test encima del lavabo mientras transcurría el tiempo indicado. En cuanto sonó la alarma, fuimos mi marido y yo a mirar, le mandé pasar a él delante porque yo estaba como un flan, no había pegado ojo en toda la noche! Le expliqué que era lo que tenía que salir si era positivo, y yo no me atrevía a mirar. Él miraba y miraba el test, y yo super impaciente:
-¿Pero qué pone?
Y mi marido me contestó:
-¡Pues que vas a tener un pollito!
Yo me puse nerviosísima, tenía que verlo con mis propios ojos! Cuando cogí el test en mis manos, no sabía que pensar. La raya test era muy clara, pero la raya del resultado era taaaaan floja, que no sabía si era o no un positivo. Mi marido decía que sí, y yo decía que no sabía, que no se veía casi...
(En esta foto se aprecia mejor porque ya había pasado más rato, pero en ese momento la raya era super translúcida)
Finalmente 3 días después sin poder esperar más me hice otro test (el de la primera foto del encabezado), ahí ya no hubo duda: ¡íbamos a ser papás!